Durante años nadie había tenido problemas con las cartas que traía el viejo cartero, don Franqueo Hapagar. "¡ Postal de su prima, doña Cota!" ; "¡ Carta de la señorita de París, don Julio!" -gritaba don Franqueo desde la puerta, desgañitándose. Los vecinos tomaban la correspondencia, agradecían, y eran felices.
Intentamos promover talleres y cursos literarios, brindar informacion sobre diferentes novedades en literatura, facilitar la busqueda de cuentos, canciones y videos
Mostrando entradas con la etiqueta Mamarrachos por carta de Ricardo Mariño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mamarrachos por carta de Ricardo Mariño. Mostrar todas las entradas
lunes, 18 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)